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Bienvenidos a mi blog, un lugar para reflexionar sobre el cine | Welcome to my blog, a place to reflect about cinema

sábado, 16 de enero de 2016

Gothika, el terror es cosa de locos

Género: Terror
Protagonistas: Halle Berry; Robert Downey Jr.; Penélope Cruz; Bernard Hill
Nacionalidad: USA, 2003
Duración: 95 minutos
Calificación: Mayores de 18 años
Director: Mathieu Kassovitz
Guión: Sebastian Gutierrez
Productores: L. Levin, Susan Levin, Joel Silver, Robert Zemeckis

ARGUMENTO:
La brillante y respetada psicóloga criminal Miranda Grey (Halle Berry) es una experta cuando se trata de saber lo que es racional. Lo que es lógico; Lo que es cuerdo.

Bajo la dirección de su marido (Charles S. Dutton), administrador jefe de la sala psiquiátrica de la Institución Femenina Woodward, Miranda trata a pacientes peligrosas y perturbadas como Chloe (Penélope Cruz), una asesina sumamente carismática, cuyas confesiones sobre torturas satánicas son descritas por la juiciosa doctora como serpenteos psicóticos de una mente paranoide. Pero su cómodo matrimonio y su estable vida se ven amenazados tras un críptico encuentro con una misteriosa joven que la lleva a una pesadilla más allá de su imaginación.
TERRORÍFICAMENTE BELLAS
La verdad es que nada más empezar la película ya se presenta con muy buena pinta, pues ver a la bellísima Halle Berry cara a cara con nuestra Penélope es carta de presentación más que suficiente, al menos para mi, pues por lo menos si la película no es buena tus ojos tienen donde deleitarse. Pero es que además la película es muy buena, tanto el guión como la dirección son bastante aceptables. Si al principio la doctora Miranda Grey (Halle Berry) se nos antoja una verdadera hija de puta que trata a los enfermos como un número más, la verdad es que muy pronto vamos a verla evolucionar de manera increíble, se trata sin duda de una de las evoluciones psicológicas del personaje más espectacular que recuerde en una película hollywoodiense. Pero hay muchas más cosas que merecen la pena destacarse de esta película, como el personaje del marido de Miranda (Charles S. Dutton), aunque no hablaremos de esto para no pecar de bocazas y respetar a aquellos que aun no hayan visto la película.

Y desde luego, el tratamiento de la relación entre lo sobrenatural y la locura resulta cuando menos curioso, pues si nos paramos a pensar la verdad es que cuantas veces nos deberíamos repetir aquello de "ni están todos los que son, ni son todos los que están", y bien mirado, lo que propone esta cinta no es para nada descabellado, pues ¿por qué han de estar locos? ¿no es más razonable pensar que muchos de los que permanecen encerrados en psiquiátricos simplemente ven cosas o mundos que nosotros no alcanzamos a ver? hay que recordar aquí aquello de que la respuesta más sencilla puede ser la adecuada, y la ciencia la verdad es que lo retuerce todo demasiado a veces.

Algunas escenas de la película en la que el rostro de las protagonistas lo dice todo sin apenas texto.

En lo a que película de terror se refiere, bueno, no es un terror en su más ortodoxo sentido, pero si que uno pega más de un salto de la butaca cuando ve Gothika y muy especialmente del meridiano de la película en adelante.

Los fantasmas muy bien conseguidos, bastante creíbles y para nada fuera de lo "razonablemente" aceptable, los efectos especiales, que no son demasiados, bastante discretos y fáciles de tragar y la historia verdaderamente inquietante, por no hablar de la excelente interpretación de Halle Berry y de Penélope Cruz, está última descomunal, la verdad es que tiene un papel muy pequeñito pero en el que ha logrado destacarse claramente como una gran actriz, algo muchos ya sabíamos, claro, y lucirse ante los ojos de Hollywood.

Gothika es una película que no deberían perderse los fanáticos del cine de terror porque tiene mucho del suspense de los clásicos del género, un suspense perfectamente conseguido gracias a una banda sonora de cinco estrellas y que ya quisieran tener todas las películas de terror de los últimos diez años. La banda sonora hace mucho a la hora de construir y mantener el suspense y puede decirse que muchos de los sustos del espectador se deben en un 80% a la música, y este sobrecogimiento continuo a partir del accidente de tráfico de la doctora Grey se debe sin duda a la combinación perfecta entre música, ritmo y guión.

No resulta nada extraño saber que en la producción aparece el nombre de Robert Zemeckis, uno de los genios del suspense de los últimos años.

miércoles, 11 de marzo de 2015

MacGyver podría volver como mujer

Richard Dean Anderson en su papel de MacGyver
De niño soñaba con llegar a ser como MacGyver, cuyo ingenio, aunque muchos no lo crean, tenía mucho más de realidad que de ficción y sus "inventos" eran factibles y realizables en un alto porcentaje de ocasiones. Esta serie de culto podría tener el año que viene una secuela, o una versión, según se mire.

Y es que este mismo mes la Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos ha lanzado un concurso en producción participativa llamado: "The Next MacGyver Project" con un objetivo claro, crear un guión para televisión pero esta vez con una mujer ingeniera en el papel principal, para presentarlo a Hollywood. Parece que tras la emisión y éxito (moderado) de MacGyver la demanda de estudiantes que quisieron hacer la carrera de ingeniería se disparó y como en estos momentos en Estados Unidos las mujeres no son muy proclives a estudiar ingenierías han pensado que tal esto les ayude a animarse. El caso es que ya son muchos y muy importantes los productores que se han interesado por el proyecto, entre otros Anthony Zuiker (CSI), Roberto Orci (Star Trek), Clayton Krueger, Lory McCreary e incluso la productora de Morgan Freeman.

Sea como sea, si esto sale adelante, ya tienen un fan asegurado en España, yo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Amor, dolor, angustia... Habitación en Roma

He visto "Habitación en Roma" después de mucho querer hacerlo, gracias a La 2 una vez más. Dejando a un lado lo estrictamente erótico de la cinta, me ha encantado, una historia aparentemente simple y básica que sin embargo nos habla de algo realmente profundo, el amor y el dolor desbordándose en una apasionante historia muy, muy romántica. 

Medem se sale y me reconcilio con este director con el que mantengo una relación de amor-odio. Estéticamente la peli es pura, limpia, luminosa, como el amor entre sus protagonistas. Y la canción "loving strangers" de su banda sonora es realmente un bombón musical.

"Yo jamás, en toda mi vida, había conocido asi el amor, en esta forma. Y no puede ser para nada"

sábado, 6 de abril de 2013

Tres luces se apagaron esta semana en el cine español

En una semana hemos conocido la pérdida de tres grandes del cine español, dos directores y una actriz que nos dejan con un cierto vacío. El año que viene en la gala de los Goya sus fotos aparecerán unos segundos en el típico vídeo para recordar a los miembros de la familia del cine español que nos dejan, y estos días algunos medios, y si, digo algunos, se acuerdan de que nos han dejado, que ya es mucho más de lo que tendremos la mayoría. Pero aun así creo que merece la pena recordar esta semana como una semana triste en la que nos han dejado tres piezas claves del cine de nuestra España.

Jesús Franco
El primero fue Jesús Franco, como ya he dicho en ocasiones anteriores, un valiente de nuestra cinematografía, un valiente porque hizo lo que nadie había hecho hasta entonces, ni incluso hasta nuestros días. Es el director español de cine más prolífico, con más de 200 películas a sus espaldas, desde Tenemos 18 Años (1968) hasta Al Pereira vs. the Aligator Women (2012) nunca, como el mismo dijo alguna vez, dejó la cámara y nunca han existido largos periodos de tiempo sin que se estrenase algún título bajo su dirección en esos 44 años, en los que sale una media de estrenos por año que asusta. Hay quien le recrimina la baja calidad de sus productos, pero lo cierto es que es un reflejo para los jóvenes cineastas por un motivo muy sencillo, demostró que si realmente se quiere hacer cine, se puede, y lo hizo en España, en media Europa y en Estados Unidos, con su nombre real y con multitud de seudónimos, lo hizo con subvenciones del Estado, y contra la censura del franquismo, porque lo que importaba era hacerlo.

Puede que hasta hayamos visto películas suyas sin saber que eran suyas, porque firmó con más de 50 nombres sus obras, películas dirigidas por Clifford Brown, J.P. Johnson, Pablo Villa, John O'Hara, Terry de Crosia, Franco Manera o incluso por mujeres como Rosa María Almidall y Lulú Laverne, eran, en realidad, películas de Jesús Franco y esos son solo algunos de sus seudónimos. 

Bigas Luna
Otro director que nos ha dejado esta misma semana ha sido Bigas Luna, que junto con Jesús Franco son piezas imprescindibles para entender el cine español del siglo XX. Y digo eso a pesar de que Bigas Luna no es ni de lejos uno de mis directores favoritos, incluso considero sus películas algo obscenas, pero sin el, como sin muchos otros, el cine de nuestro país no hubiera sido el mismo, y esto es así porque su erótica manera de contar historias nos abrió los ojos ante actores como Penélope Cruz o Javier Bardem, que son junto a Antonio banderas, nuestros baluartes en Hollywood. Pero también Bigas Luna nos descubrió a Verónica Echegui, Ariadna Gil e incluso a Jordi Mollà. Aportó una nueva forma de ver el cine, con un sello muy particular en el que las tetas y la comida eran protagonistas y contribuyó a democratizar el cine español mostrándonos que el erotismo no tenía nada que ver con los "españolitos" en calzones acostándose con suecas de las películas de los 70. Con 19 películas a sus espaldas, quiso ser presidente de la Academia del Cine, pero, creo que por fortuna, no lo logró.

Mariví Bilbao
La tercera pieza de gran valor sin la que se ha quedado el cine español esta semana ha sido Mariví Bilbao, vasca y de carácter inconfundible, a veces llegabas a pensar que muchos de sus personajes no eran interpretación, sino que era ella misma en una situación concreta de su vida, porque tan natural fue su trabajo, que sus personajes eran a veces casi gemelos de su "yo" real. No debutó en un largometraje hasta los 51 años, aunque su experiencia en el teatro y en cortometrajes era mucho más larga. El gran público la recordará por sus papeles de Marisa e Izascun en Aquí no hay quien Viva y La Que se Avecina respectivamente, pero Mariví fue mucho más, fue la abuela que todos queríamos tener, la vecina que todos temíamos, y el mejor ejemplo de que la jubilación es innecesaria cuando tu trabajo es tu pasión, porque murió con 83 años sin dejar nunca de trabajar del todo.

Desde mi humilde posición de espectador, les mando un fuerte abrazo a los tres y mis deseos de que sigan disfrutando del cine allá donde quiera que estén.