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Bienvenidos a mi blog, un lugar para reflexionar sobre el cine | Welcome to my blog, a place to reflect about cinema

miércoles, 11 de marzo de 2015

MacGyver podría volver como mujer

Richard Dean Anderson en su papel de MacGyver
De niño soñaba con llegar a ser como MacGyver, cuyo ingenio, aunque muchos no lo crean, tenía mucho más de realidad que de ficción y sus "inventos" eran factibles y realizables en un alto porcentaje de ocasiones. Esta serie de culto podría tener el año que viene una secuela, o una versión, según se mire.

Y es que este mismo mes la Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos ha lanzado un concurso en producción participativa llamado: "The Next MacGyver Project" con un objetivo claro, crear un guión para televisión pero esta vez con una mujer ingeniera en el papel principal, para presentarlo a Hollywood. Parece que tras la emisión y éxito (moderado) de MacGyver la demanda de estudiantes que quisieron hacer la carrera de ingeniería se disparó y como en estos momentos en Estados Unidos las mujeres no son muy proclives a estudiar ingenierías han pensado que tal esto les ayude a animarse. El caso es que ya son muchos y muy importantes los productores que se han interesado por el proyecto, entre otros Anthony Zuiker (CSI), Roberto Orci (Star Trek), Clayton Krueger, Lory McCreary e incluso la productora de Morgan Freeman.

Sea como sea, si esto sale adelante, ya tienen un fan asegurado en España, yo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Amor, dolor, angustia... Habitación en Roma

He visto "Habitación en Roma" después de mucho querer hacerlo, gracias a La 2 una vez más. Dejando a un lado lo estrictamente erótico de la cinta, me ha encantado, una historia aparentemente simple y básica que sin embargo nos habla de algo realmente profundo, el amor y el dolor desbordándose en una apasionante historia muy, muy romántica. 

Medem se sale y me reconcilio con este director con el que mantengo una relación de amor-odio. Estéticamente la peli es pura, limpia, luminosa, como el amor entre sus protagonistas. Y la canción "loving strangers" de su banda sonora es realmente un bombón musical.

"Yo jamás, en toda mi vida, había conocido asi el amor, en esta forma. Y no puede ser para nada"

sábado, 6 de abril de 2013

Tres luces se apagaron esta semana en el cine español

En una semana hemos conocido la pérdida de tres grandes del cine español, dos directores y una actriz que nos dejan con un cierto vacío. El año que viene en la gala de los Goya sus fotos aparecerán unos segundos en el típico vídeo para recordar a los miembros de la familia del cine español que nos dejan, y estos días algunos medios, y si, digo algunos, se acuerdan de que nos han dejado, que ya es mucho más de lo que tendremos la mayoría. Pero aun así creo que merece la pena recordar esta semana como una semana triste en la que nos han dejado tres piezas claves del cine de nuestra España.

Jesús Franco
El primero fue Jesús Franco, como ya he dicho en ocasiones anteriores, un valiente de nuestra cinematografía, un valiente porque hizo lo que nadie había hecho hasta entonces, ni incluso hasta nuestros días. Es el director español de cine más prolífico, con más de 200 películas a sus espaldas, desde Tenemos 18 Años (1968) hasta Al Pereira vs. the Aligator Women (2012) nunca, como el mismo dijo alguna vez, dejó la cámara y nunca han existido largos periodos de tiempo sin que se estrenase algún título bajo su dirección en esos 44 años, en los que sale una media de estrenos por año que asusta. Hay quien le recrimina la baja calidad de sus productos, pero lo cierto es que es un reflejo para los jóvenes cineastas por un motivo muy sencillo, demostró que si realmente se quiere hacer cine, se puede, y lo hizo en España, en media Europa y en Estados Unidos, con su nombre real y con multitud de seudónimos, lo hizo con subvenciones del Estado, y contra la censura del franquismo, porque lo que importaba era hacerlo.

Puede que hasta hayamos visto películas suyas sin saber que eran suyas, porque firmó con más de 50 nombres sus obras, películas dirigidas por Clifford Brown, J.P. Johnson, Pablo Villa, John O'Hara, Terry de Crosia, Franco Manera o incluso por mujeres como Rosa María Almidall y Lulú Laverne, eran, en realidad, películas de Jesús Franco y esos son solo algunos de sus seudónimos. 

Bigas Luna
Otro director que nos ha dejado esta misma semana ha sido Bigas Luna, que junto con Jesús Franco son piezas imprescindibles para entender el cine español del siglo XX. Y digo eso a pesar de que Bigas Luna no es ni de lejos uno de mis directores favoritos, incluso considero sus películas algo obscenas, pero sin el, como sin muchos otros, el cine de nuestro país no hubiera sido el mismo, y esto es así porque su erótica manera de contar historias nos abrió los ojos ante actores como Penélope Cruz o Javier Bardem, que son junto a Antonio banderas, nuestros baluartes en Hollywood. Pero también Bigas Luna nos descubrió a Verónica Echegui, Ariadna Gil e incluso a Jordi Mollà. Aportó una nueva forma de ver el cine, con un sello muy particular en el que las tetas y la comida eran protagonistas y contribuyó a democratizar el cine español mostrándonos que el erotismo no tenía nada que ver con los "españolitos" en calzones acostándose con suecas de las películas de los 70. Con 19 películas a sus espaldas, quiso ser presidente de la Academia del Cine, pero, creo que por fortuna, no lo logró.

Mariví Bilbao
La tercera pieza de gran valor sin la que se ha quedado el cine español esta semana ha sido Mariví Bilbao, vasca y de carácter inconfundible, a veces llegabas a pensar que muchos de sus personajes no eran interpretación, sino que era ella misma en una situación concreta de su vida, porque tan natural fue su trabajo, que sus personajes eran a veces casi gemelos de su "yo" real. No debutó en un largometraje hasta los 51 años, aunque su experiencia en el teatro y en cortometrajes era mucho más larga. El gran público la recordará por sus papeles de Marisa e Izascun en Aquí no hay quien Viva y La Que se Avecina respectivamente, pero Mariví fue mucho más, fue la abuela que todos queríamos tener, la vecina que todos temíamos, y el mejor ejemplo de que la jubilación es innecesaria cuando tu trabajo es tu pasión, porque murió con 83 años sin dejar nunca de trabajar del todo.

Desde mi humilde posición de espectador, les mando un fuerte abrazo a los tres y mis deseos de que sigan disfrutando del cine allá donde quiera que estén.

viernes, 1 de marzo de 2013

La Casa de los 1000 Cadáveres y Rob Zombie, ese cineasta


FICHA TÉNICA:
Género: Terror
País: Estados Unidos
Año: 2003
Duración: 88 mins. 
Dirección - Rob Zombie
Guión - Rob Zombie
Producción - Andy Gould
Fotografía - Alex Poppas y Tom Richmond 
Música - Scott Humphrey y Rob Zombie 

Ficha artística:
Sid Haig - Capitán Spaulding 
Bill Moseley - Otis Driftwood 
Sheri Moon - Baby Firefly 
Karen Black - Mamá Firefly 
Chris Hardwick - Jerry Goldsmith 
Erin Daniels - Denise Willis 
Jennifer Jostyn - Mary Knowles


SINOPSIS:
Varios jóvenes viajan a través de algunos pueblos estadounidenses con el fin de recopilar anécdotas extravagantes para plasmarlas en un libro de curiosidades. Casualmente llegan hasta una gasolinera en la que su extraño propietario les contará una historia sobre un asesino legendario: El Doctor Satán, que desapareció sin dejar rastro, y del cual querrán conocer muchos más datos. En su camino, el cuarteto protagonista recoge a una autoestopista, que tras un pinchazo, les llevará a su casa, donde la muerte y el dolor "habitan" desde mucho tiempo atrás.

 ¡EL ZOMBIE REALIZÓ UNA PELÍCULA!
Cuando me enteré de que el “carimástico” Rob Zombie había escrito y dirigido una película de terror no pude por menos que ponerme a buscarla como un poseso y no lo creeréis, pero no logré encontrarla, hasta que un buen día en una colección de cine de terror en DVD que decidí hacer… apareció, allí estaba, era el número 6 de la colección. Rob Zombie no es ni mucho menos mi héroe, ni siquiera conozco bien su música, pero desde luego no podía dejar pasar la oportunidad de ver una película escrita y dirigida, amen de la banda sonora, por un tipo tan extraño y macabro como él, por no hablar del título que la verdad sea dicha, es inmejorable tratándose de una película de terror, o mejor dicho, pretendidamente de terror. 

LA BOCA DEL LOBO APESTA POR LA NOCHE.
La Casa de los 1000 cadáveres no es para nada una gran película si tenemos en cuenta la historia, basada en pilares más que trillados, o los personajes, arquetípicos hasta la saciedad. Pero hay algo en ella que nos permite encontrar algo nuevo en este tipo de cine, o quizá no tan nuevo pero si poco explotado, lo cual es igualmente de agradecer. La narrativa. La Casa de los 1000 Cadáveres no está contada al uso de las películas contemporáneas de terror, ni tan si quiera al uso de las películas en general. Incluso, especialmente en España y por extensión en Europa, donde el fenómeno del zapping es relativamente reciente. La narrativa de esta película nos hace avanzar en la historia a través de una especia de zapping pero que nos revela del todo este hecho precisamente porque es como si hiciésemos zapping en los años 70, una década en la si los españoles hacíamos zapping era para ver TVE (que solo era una) y niebla en el resto del espectro inutilizado. Pues bien, a través de ese zapping retro avanzamos en la historia de una muchachos torpes y friáis que se adentran, y realmente lo hacen, en un mundo freak, y es que en cierto modo Rob Zombie nos quiere demostrar en algunos aspectos que es fan de aquella vieja película en la que una preciosas rubia rusa era mutilada hasta ser convertida en un monstruo para ser exhibida. Pero no es solo esto lo que vemos, pues las influencias cinematográficas del director, que mucho me temo ha ido plasmando más en su música que en su cine, van desde Carpenter hasta Wes Craven y se nota, se nota mucho en las cosas que vemos cuando “alguien” nos cambia el canal, aunque el modo de contarlo escape a la tradición del rancio cine de terror americano actual. El film de Zombie se acerca más a las películas de los años 70 y de hecho no es casual, eso pienso yo, que esté ambientada en esa época en la que la gente no sabía aun quien era Jason o Freddy Krueger y aun se atrevían a hacer caso a un desconocido e ir por un camino abandonado por el que no transitaban ni perros, pues la inocencia del momento aun te hacía entender que alguien hiciera eso para caminar directamente hacia la boca del lobo. 

Y en esta película el lobo no es uno si no una manada compuesta por los miembros de una familia al estilo Mason, con una madre megafreak, una hija putón-asesina, y dos hijos, uno albino y sádico y el otro una especie de engendro calcado de los Goonies de Spielberg aunque con un poco menos de corazón. Pero sin duda el mejor de todos los personajes es el Capitán Spaulding, un loco vestido de payaso que regenta el museo de los horrores y que será quien indique al los teen-victims el camino al infierno, o mejor dicho, a Satán, Dr. Satán, eso si, no lo encontrarán hasta que la familia Firefly decide llevarlos directamente a él, como buenos miembros de una civilizada comunidad de las américas. Y la verdad, cuando termina la película nadie recuerda como se llama ninguno de los adolescentes sacrificados en pos de la historia del cine de terror, pero todos recordamos los nombres de los “malos”, especialmente el del Capitán Spaulding y el del loco blanquecino Otis Driftwood, que curiosamente no lleva el apellido del resto de la familia, pues todos entendemos, si leemos entre líneas la historia de la familia, que la mamá Firefly, al igual que su hijita Baby, es más zorra que las gallinas.

De todo corazón os recomiendo este título en el que el tratamiento visual es tal que hasta se cuida muy mucho las escenas gore, hasta tal punto que se consigue no mostrar nada de manera especialmente explícita y a la vez hacernos creer que estamos viendo todos esos higadillos volando por el aire. Las verdad es que las escenas de muertes son tremendas, como la matanza del granero, a cámara lenta y sin embargo vertiginosa, o los golpes de humor a manos del Capitán Spaulding.