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Bienvenidos a mi blog, un lugar para reflexionar sobre el cine | Welcome to my blog, a place to reflect about cinema

jueves, 9 de noviembre de 2017

Battle Royale, las miserias del ser humano

La historia empieza con una niña ensangrentada de pies a cabeza que sin embargo mira a cámara, al espectador, con la más diabólica de las sonrisas que yo haya visto nunca en un niño del cine. Todo parece indicar que algo no va bien, cuando menos, en la sociedad que ha criado a la pobre colegiala que aun conserva, teñido del rojo de la sangre, su uniforme con faldita de tablas incluida.

A la hora de clasificar este filme lo único cierto es que trata de una película gore. Es una película con un argumento malo de cojones, porque eso no hay quien lo niegue, pero que sin embargo se desarrolla con tal naturalidad y soltura que no resulta nada difícil tragársela enterita una vez que empieza. La historia, aunque con una base que no se sujeta por si sola, es bastante entretenida: en el amanecer de un nuevo milenio, Japón está al borde del colapso. El desempleo alcanza ya el 15% (casi nada, hermanos) y millones de personas vagan sin empleo. La violencia en la escuela está descontrolada y adolescentes rebeldes protagonizan boicots masivos. El gobierno contraataca con “Battle Royale”. Cada año, una clase es escogida al azar, para que se enfrente, en una isla abandonada, a un cruel juego de supervivencia. Las reglas del juego son simples: 
1.- El juego dura tres días
2.- Cada jugador empieza con provisiones, agua y un “arma”; 
3.- Si sobrevive más de un jugador, todos morirán
4.- No hay escapatoria.

sea, que o se matan hasta que solo quede uno, o mueren todos, vamos que lo que el Gobierno quiere que es acabar con el grupo elegido “al azar”. Lo cierto es que cuando me pasaron la película, allá por el 2003, ni imaginé lo que era en realidad (gracias Ernesto) y nunca antes había oído hablar del filme, pero una vez que la vi me quedé enamorado de este terror tan cruel y macabro, un terror con suspense incluido (y mucho) que hace pensar, no reflexionar, no, pensar en lo que podría ser vivir una historia así cuando estaba uno en el instituto, espeluznante. Hoy podría recordarnos a Los Juegos del Hambre, pero creedme, es mucho más cruel y se desarrolla en un mundo más similar al nuestro.

La película tiene mucho de japonesa, eso es algo que salta a la vista, especialmente los actores, que la verdad, no se sin famosos o no porque desconozco bastante el cine japonés, pero son increíblemente fascinantes, aunque adolezcan de esa sobreinterpretación propia del cine nipón, pero que en esta ocasión es perfectamente perdonable, especialmente en el caso de Aki Maeda, que hace el papel de Noriko, que despertó en mí una ira asesina que, francamente, me asustó, y que no despertaba en mí ninguna película desde que vi por primera vez Semillas de Rencor

Lo cierto es que no se si con buen o mal criterio, pienso muy sinceramente que todo amante del cine fantástico, gore, de terror o de suspense debería intentar ver esta película, aunque la verdad es que está chunga la cosa en España, ya que aunque la película es del 2000 hasta el mes de agosto del 2002 no llegó a nuestras pantallas y aun así imagino que será difícil encontrarla por canales legales, pero siempre quedarán las vías alternativas de Internet.

Lo recomiendo porque este tipo de cine nos enseña mucho, tanto sobre el cine en si como sobre la condición humana. Sería interesante mirar en una situación de necesidad y supervivencia como cualquier persona, incluidas las más pacíficas o atontadas, se plantean acabar con amigos de toda la vida ante una situación como la que se cuenta en la Battle Royale

Y también se puede aprender y aprehender, sin ir más lejos,a hacer una película interesante sin historia creíble y sin peso argumental, pero que sin embargo logra enganchar y dejar una profunda huella en el espectador. 

Lo dicho, buscad esta película que merece la pena.

miércoles, 30 de marzo de 2016

El Diablo Sobre Ruedas. El primer duelo de Spielberg

afiche original
FICHA TÉCNICA:
Título original: Duel
Año: 1971
Nacionlidad: Estados Unidos
Director: Steven Spielberg 
Producción: George Eckestein para Universal Televisión 
Ayudante de dirección: Jim Fargo 
Guión: Richard Matheson
Fotografía: Jack A. Marta, en technicolor
Montaje: Frank Morris
Director artístico: Robert S. Smith 
Decorados: S. Blydenburgh
Música: Billy Goldenberg 
Sonido: Edwin S. Hall
Duración original: 74 minutos. (Para su estreno en cine se amplió hasta los 90 minutos.)

Interprétes: Dennis Weaber (David Mann), Jacqueline Scott (señora Mann), Eddie Firestone (el dueño del café), Lou Frizzell (el conductor del autobús)

SINOPSIS:
Un ciudadano cualquiera se enfrenta a la amenaza un camión cisterna gigante, que le cierra el paso en la autopista e intenta hacer que se estrelle. Entonces comienza una persecución a muerte desequilibrada entre el discreto utilitario de David y el enigmático camión asesino durante una hora y media en la que Spielberg crea y aguanta la tensión de no saber, por parte del protagonista, quién conduce el camión. Finalmente y después de una reacción violenta por parte del protagonista, acaba con la situación de nerviosismo y tensión que contagia a todos los espectadores.

COMO LAS CAMPAÑAS DE LA D.G.T.
No solo el hecho de ser concebida originalmente como un producto para su estreno en Tv es lo que esta película tiene en común con las campañas de la Dirección General de Tráfico, sino que resulta tan angustiosa como aquellos spots que cada vez son más sangrientos y que no por ello han logrado aumentar el grado de sensatez en los conductores españoles. Al más puro estilo de las campañas de la D.G.T, esta película logra que el espectador se cague de miedo con el mero hecho de pensar que tiene que coger el coche y adentrarse en las siniestras carreteras que esconden cual viles demonios las más terribles amenazas. Aunque no por ello, una vez terminen de salir los títulos de crédito, el conductor, por unos minutos temeroso de los oscuros secretos de la carretera amenazante, recordará que ahí fuera se esconde un terrible peligro que acecha a todo aquel que ose desafiar el sagrado código de la circulación o, en este caso,  intentar adelantar a un pobre transportista que a causa de los estupefacientes o tal vez de un estado mental incompatible con la conducción, le hicieron sentirse enormemente indignado cuando el altanero viajante en su patético cochecillo rojo intentó darle alcance e incluso rebasarlo en un momento de máximo fervor y confianza ciega en San Cristóbal. "No adelantarás en vano", ese es el primer mandamiento de la ley demoníaco-camionera, y el incauto David Mann se lo salta a la torera un caluroso día de verano, víctima seguramente de la ausencia del sagrado aire acondicionado en los coches de 1971.

UN DIRECTOR GENIAL SOLO PUEDE PRESENTARSE EN SOCIEDAD CON UNA OBRA ASÍ
el "malo de la película" da miedo auténtico
Si no fuera porque no sale ninguna rubia de perfectas facciones y moño apoteósico, cualquiera diría que estamos ante una película de aquel británico regordete llamado Hitchcock. Nadie después de Alfred Hitchcock, ni siquiera Spielberg, ha logrado un grado de suspense tal en el cine, por eso El Diablo Sobre Ruedas es con todas las letras una obra maestra del género, pues ni siquiera su propio director ha logrado cotas tan altas en la intriga después de este filme para televisión del año 1971. Duel (El diablo sobre ruedas) es un verdadero filme hitchcockiano y su ritmo está medido al milímetro de tal manera que resulta imposible despegar la mirada de la pantalla ni un solo momento, algo verdaderamente difícil si tenemos en cuenta el argumento de la película, todo pasa en una carretera y con un solo actor con papel de peso, o lo que es lo mismo, un verdadero tostón infumable si hubiese caído en manos de cualquier otro director, incluido el Steven Spielber de los 90. Pero sin embargo este por entonces novato cineasta, logra mantener los pelos de punta en los brazos del espectador durante los 70 minutos de persecución y acoso al pobre hombrecillo medio americano. 

Resulta curioso esa primera secuencia construida a través de un eviterno pseudo plano secuencia en el que mientras vemos lo créditos acompañamos a David Mann en su trayecto desde el garaje de la casa hasta la solitaria carretera que atraviesa el desierto. Desde luego los programas que el auto radio va sintonizando no tienen desperdicio, especialmente ese en el que el locutor llama a una administración pública haciéndose pasar por un ciudadano que no termina de saber si es el verdadero cabeza de familia o lo es su mujer. Y es que el papel de la esposa está muy presente en toda la película, la esposa como guardiana o protectora, como la deidad a la que rezará el protagonista cuando se ve desesperado y en verdadero peligro de muerte, pero una deidad a la que también mira con recelo, pues ella solo preguntará cómo le ha ido el viaje por rutina o por cortesía, pero sin un verdadero interés hacia su peripecia, pues en realidad ¿que tipo de deidad es esa que no posee el don de la omnisciencia? ¿qué deidad es esa a la que rezo y sin embargo permanece apartada del peligro en aquel hogar perfecto alejado del desierto y del terrible monstruo-camión enviado por el mismísimo diablo? Tal vez ese personaje que habla sea en realidad nuestro protagonista, David Mann, que sale a trabajar y por eso se sabe el hombre de la casa, pero no está tan seguro de ser el cabeza de familia, tal vez ese sea el verdadero y único viaje en el que nos adentramos, un viaje hacia la reafirmación de la autoridad que le corresponde en el seno de su familia y que sin embargo solo logrará encontrar cuando destruya sus monstruos, sus camiones monstruo.

También merece la pena fijarse en un detalle, el coche contra el camión, el pequeño e indefenso coche acosado por el terrible y enorme camión monstruo. Y en esto no debemos tomar por casual un dato significativo, el coche, el pequeño pero valiente, el menos fuerte pero más astuto, se llama David, o mejor dicho, quien lo conduce se llama David, un David que se enfrenta al gigante y contra el que solo puede emplear su propia audacia, pues ningún otro arma a su alcance parece dañar al gigante. ¿Una clara referencia a la historia bíblica de David y Goliat? En mi modesta opinión creo que es algo más que claro que si. adviértase que el pequeño, David, un coche último modelo (no olvidemos que estamos en 1971) cuidado y mimado como un rey, algo que se aprecia con el enfado del protagonista cuando los niños del autobús averiado empiezan a subirse sobre el capó, algo que no gusta nada a nuestro David conductor.  Mientras, enfrente, tenemos al gigante, al camión-monstruo-Goliat que acecha por pura maldad, que se ha hecho con la corona de la carretera a base de sangre y fuerza y que no dudará ni un segundo en eliminar a cualquiera que intente arrebatarle su trono. Cuando el pequeño y sagaz coche-David decide adelantar al gigante-camión se desata la ira de este último y comienza el acoso y derribo del que intenta pavonearse delante de él para arrebatarle su corona. La lucha que acabará cuando David-coche consiga su propia onda para desequilibrar al gigante-camión y le haga caer con todo el peso de su grandeza y con tanta aceleración como la distancia hasta el suelo le conceda.

La lucha por la corona de la carretera es en cierto modo absurda también, pues nadie más, aparte de ellos dos, desea acceder al trono de una tierra que solo pueblan ellos dos, y que nadie más poblará nunca, porque, en última instancia, nadie más existe en ese mundo en el que todo son luchas para demostrarse algo a si mismo, bien la autoridad de ser cabeza de familia, bien que un coche nuevo y flamante debe correr más que un viejo y destartalado camión cisterna. Y es que tal vez David Mann esté solo en ese viaje que quién sabe si no es en realidad más que su propio interior, pues aunque la amenaza está clara, en ningún momento hemos visto el origen de esta, nunca, en toda la película, vemos al diablo que conduce el camión-monstruo, ni siquiera muerto, así que por qué no pensar que ello se debe a que no hay tal diablo en el corazón del gigante, que tal vez ni siquiera existe el gigante y que todo es, en definitiva, una lucha interna por hacerse con la autoridad que la mujer le roba en casa, una mujer que se extraña de que un marido llame a su esposa aun sin que haya sufrido (aun) ningún accidente en la carretera. 

Y ese gigante solo puede morir cuando el pequeño rey se autoconvenza de que es eso, el verdadero rey del ego de David, de su propio ego. El final, tal vez un poco flojo, aunque solo sea por la gran tensión en la que hemos vivido hasta prácticamente ese último momento, es, como no podía ser de otro modo, apoteósico, un final tal vez propio de Narciso Ibáñez Serrador y que años más tarde copió otra película llamada Temblores que protagonizó Kevin Bacon. En temblores el "malo", la amenaza, procede de unos terribles gusanos que devoran gente desde el subsuelo, un gusano enorme que muere cuando es engañado para lanzarse a una velocidad vertiginosa y cegado por su propia gula al vacío de un barranco del desierto. Exactamente igual que acaba el camión - monstruo de Duel, un camión cisterna que bien podría ser un monstruo gusano, pues al igual que la cisterna, el gusano es alargado y cilíndrico. Un gusano - camión - monstruo - gigante que muere cuando deja de ser frío para seguir los dictados de su ira, de su gula, que solo le permite ver lo cerca que tiene a su víctima sin darse cuanta de que también está cerca su final a no ser que frene y de una oportunidad al pequeño coche - David. 

Pedro J. Vázquez
© 2005 La Caverna de Kwicks

sábado, 16 de enero de 2016

Gothika, el terror es cosa de locos

Género: Terror
Protagonistas: Halle Berry; Robert Downey Jr.; Penélope Cruz; Bernard Hill
Nacionalidad: USA, 2003
Duración: 95 minutos
Calificación: Mayores de 18 años
Director: Mathieu Kassovitz
Guión: Sebastian Gutierrez
Productores: L. Levin, Susan Levin, Joel Silver, Robert Zemeckis

ARGUMENTO:
La brillante y respetada psicóloga criminal Miranda Grey (Halle Berry) es una experta cuando se trata de saber lo que es racional. Lo que es lógico; Lo que es cuerdo.

Bajo la dirección de su marido (Charles S. Dutton), administrador jefe de la sala psiquiátrica de la Institución Femenina Woodward, Miranda trata a pacientes peligrosas y perturbadas como Chloe (Penélope Cruz), una asesina sumamente carismática, cuyas confesiones sobre torturas satánicas son descritas por la juiciosa doctora como serpenteos psicóticos de una mente paranoide. Pero su cómodo matrimonio y su estable vida se ven amenazados tras un críptico encuentro con una misteriosa joven que la lleva a una pesadilla más allá de su imaginación.
TERRORÍFICAMENTE BELLAS
La verdad es que nada más empezar la película ya se presenta con muy buena pinta, pues ver a la bellísima Halle Berry cara a cara con nuestra Penélope es carta de presentación más que suficiente, al menos para mi, pues por lo menos si la película no es buena tus ojos tienen donde deleitarse. Pero es que además la película es muy buena, tanto el guión como la dirección son bastante aceptables. Si al principio la doctora Miranda Grey (Halle Berry) se nos antoja una verdadera hija de puta que trata a los enfermos como un número más, la verdad es que muy pronto vamos a verla evolucionar de manera increíble, se trata sin duda de una de las evoluciones psicológicas del personaje más espectacular que recuerde en una película hollywoodiense. Pero hay muchas más cosas que merecen la pena destacarse de esta película, como el personaje del marido de Miranda (Charles S. Dutton), aunque no hablaremos de esto para no pecar de bocazas y respetar a aquellos que aun no hayan visto la película.

Y desde luego, el tratamiento de la relación entre lo sobrenatural y la locura resulta cuando menos curioso, pues si nos paramos a pensar la verdad es que cuantas veces nos deberíamos repetir aquello de "ni están todos los que son, ni son todos los que están", y bien mirado, lo que propone esta cinta no es para nada descabellado, pues ¿por qué han de estar locos? ¿no es más razonable pensar que muchos de los que permanecen encerrados en psiquiátricos simplemente ven cosas o mundos que nosotros no alcanzamos a ver? hay que recordar aquí aquello de que la respuesta más sencilla puede ser la adecuada, y la ciencia la verdad es que lo retuerce todo demasiado a veces.

Algunas escenas de la película en la que el rostro de las protagonistas lo dice todo sin apenas texto.

En lo a que película de terror se refiere, bueno, no es un terror en su más ortodoxo sentido, pero si que uno pega más de un salto de la butaca cuando ve Gothika y muy especialmente del meridiano de la película en adelante.

Los fantasmas muy bien conseguidos, bastante creíbles y para nada fuera de lo "razonablemente" aceptable, los efectos especiales, que no son demasiados, bastante discretos y fáciles de tragar y la historia verdaderamente inquietante, por no hablar de la excelente interpretación de Halle Berry y de Penélope Cruz, está última descomunal, la verdad es que tiene un papel muy pequeñito pero en el que ha logrado destacarse claramente como una gran actriz, algo muchos ya sabíamos, claro, y lucirse ante los ojos de Hollywood.

Gothika es una película que no deberían perderse los fanáticos del cine de terror porque tiene mucho del suspense de los clásicos del género, un suspense perfectamente conseguido gracias a una banda sonora de cinco estrellas y que ya quisieran tener todas las películas de terror de los últimos diez años. La banda sonora hace mucho a la hora de construir y mantener el suspense y puede decirse que muchos de los sustos del espectador se deben en un 80% a la música, y este sobrecogimiento continuo a partir del accidente de tráfico de la doctora Grey se debe sin duda a la combinación perfecta entre música, ritmo y guión.

No resulta nada extraño saber que en la producción aparece el nombre de Robert Zemeckis, uno de los genios del suspense de los últimos años.

miércoles, 11 de marzo de 2015

MacGyver podría volver como mujer

Richard Dean Anderson en su papel de MacGyver
De niño soñaba con llegar a ser como MacGyver, cuyo ingenio, aunque muchos no lo crean, tenía mucho más de realidad que de ficción y sus "inventos" eran factibles y realizables en un alto porcentaje de ocasiones. Esta serie de culto podría tener el año que viene una secuela, o una versión, según se mire.

Y es que este mismo mes la Academia Nacional de Ingeniería de Estados Unidos ha lanzado un concurso en producción participativa llamado: "The Next MacGyver Project" con un objetivo claro, crear un guión para televisión pero esta vez con una mujer ingeniera en el papel principal, para presentarlo a Hollywood. Parece que tras la emisión y éxito (moderado) de MacGyver la demanda de estudiantes que quisieron hacer la carrera de ingeniería se disparó y como en estos momentos en Estados Unidos las mujeres no son muy proclives a estudiar ingenierías han pensado que tal esto les ayude a animarse. El caso es que ya son muchos y muy importantes los productores que se han interesado por el proyecto, entre otros Anthony Zuiker (CSI), Roberto Orci (Star Trek), Clayton Krueger, Lory McCreary e incluso la productora de Morgan Freeman.

Sea como sea, si esto sale adelante, ya tienen un fan asegurado en España, yo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Amor, dolor, angustia... Habitación en Roma

He visto "Habitación en Roma" después de mucho querer hacerlo, gracias a La 2 una vez más. Dejando a un lado lo estrictamente erótico de la cinta, me ha encantado, una historia aparentemente simple y básica que sin embargo nos habla de algo realmente profundo, el amor y el dolor desbordándose en una apasionante historia muy, muy romántica. 

Medem se sale y me reconcilio con este director con el que mantengo una relación de amor-odio. Estéticamente la peli es pura, limpia, luminosa, como el amor entre sus protagonistas. Y la canción "loving strangers" de su banda sonora es realmente un bombón musical.

"Yo jamás, en toda mi vida, había conocido asi el amor, en esta forma. Y no puede ser para nada"

sábado, 6 de abril de 2013

Tres luces se apagaron esta semana en el cine español

En una semana hemos conocido la pérdida de tres grandes del cine español, dos directores y una actriz que nos dejan con un cierto vacío. El año que viene en la gala de los Goya sus fotos aparecerán unos segundos en el típico vídeo para recordar a los miembros de la familia del cine español que nos dejan, y estos días algunos medios, y si, digo algunos, se acuerdan de que nos han dejado, que ya es mucho más de lo que tendremos la mayoría. Pero aun así creo que merece la pena recordar esta semana como una semana triste en la que nos han dejado tres piezas claves del cine de nuestra España.

Jesús Franco
El primero fue Jesús Franco, como ya he dicho en ocasiones anteriores, un valiente de nuestra cinematografía, un valiente porque hizo lo que nadie había hecho hasta entonces, ni incluso hasta nuestros días. Es el director español de cine más prolífico, con más de 200 películas a sus espaldas, desde Tenemos 18 Años (1968) hasta Al Pereira vs. the Aligator Women (2012) nunca, como el mismo dijo alguna vez, dejó la cámara y nunca han existido largos periodos de tiempo sin que se estrenase algún título bajo su dirección en esos 44 años, en los que sale una media de estrenos por año que asusta. Hay quien le recrimina la baja calidad de sus productos, pero lo cierto es que es un reflejo para los jóvenes cineastas por un motivo muy sencillo, demostró que si realmente se quiere hacer cine, se puede, y lo hizo en España, en media Europa y en Estados Unidos, con su nombre real y con multitud de seudónimos, lo hizo con subvenciones del Estado, y contra la censura del franquismo, porque lo que importaba era hacerlo.

Puede que hasta hayamos visto películas suyas sin saber que eran suyas, porque firmó con más de 50 nombres sus obras, películas dirigidas por Clifford Brown, J.P. Johnson, Pablo Villa, John O'Hara, Terry de Crosia, Franco Manera o incluso por mujeres como Rosa María Almidall y Lulú Laverne, eran, en realidad, películas de Jesús Franco y esos son solo algunos de sus seudónimos. 

Bigas Luna
Otro director que nos ha dejado esta misma semana ha sido Bigas Luna, que junto con Jesús Franco son piezas imprescindibles para entender el cine español del siglo XX. Y digo eso a pesar de que Bigas Luna no es ni de lejos uno de mis directores favoritos, incluso considero sus películas algo obscenas, pero sin el, como sin muchos otros, el cine de nuestro país no hubiera sido el mismo, y esto es así porque su erótica manera de contar historias nos abrió los ojos ante actores como Penélope Cruz o Javier Bardem, que son junto a Antonio banderas, nuestros baluartes en Hollywood. Pero también Bigas Luna nos descubrió a Verónica Echegui, Ariadna Gil e incluso a Jordi Mollà. Aportó una nueva forma de ver el cine, con un sello muy particular en el que las tetas y la comida eran protagonistas y contribuyó a democratizar el cine español mostrándonos que el erotismo no tenía nada que ver con los "españolitos" en calzones acostándose con suecas de las películas de los 70. Con 19 películas a sus espaldas, quiso ser presidente de la Academia del Cine, pero, creo que por fortuna, no lo logró.

Mariví Bilbao
La tercera pieza de gran valor sin la que se ha quedado el cine español esta semana ha sido Mariví Bilbao, vasca y de carácter inconfundible, a veces llegabas a pensar que muchos de sus personajes no eran interpretación, sino que era ella misma en una situación concreta de su vida, porque tan natural fue su trabajo, que sus personajes eran a veces casi gemelos de su "yo" real. No debutó en un largometraje hasta los 51 años, aunque su experiencia en el teatro y en cortometrajes era mucho más larga. El gran público la recordará por sus papeles de Marisa e Izascun en Aquí no hay quien Viva y La Que se Avecina respectivamente, pero Mariví fue mucho más, fue la abuela que todos queríamos tener, la vecina que todos temíamos, y el mejor ejemplo de que la jubilación es innecesaria cuando tu trabajo es tu pasión, porque murió con 83 años sin dejar nunca de trabajar del todo.

Desde mi humilde posición de espectador, les mando un fuerte abrazo a los tres y mis deseos de que sigan disfrutando del cine allá donde quiera que estén.

viernes, 1 de marzo de 2013

La Casa de los 1000 Cadáveres y Rob Zombie, ese cineasta


FICHA TÉNICA:
Género: Terror
País: Estados Unidos
Año: 2003
Duración: 88 mins. 
Dirección - Rob Zombie
Guión - Rob Zombie
Producción - Andy Gould
Fotografía - Alex Poppas y Tom Richmond 
Música - Scott Humphrey y Rob Zombie 

Ficha artística:
Sid Haig - Capitán Spaulding 
Bill Moseley - Otis Driftwood 
Sheri Moon - Baby Firefly 
Karen Black - Mamá Firefly 
Chris Hardwick - Jerry Goldsmith 
Erin Daniels - Denise Willis 
Jennifer Jostyn - Mary Knowles


SINOPSIS:
Varios jóvenes viajan a través de algunos pueblos estadounidenses con el fin de recopilar anécdotas extravagantes para plasmarlas en un libro de curiosidades. Casualmente llegan hasta una gasolinera en la que su extraño propietario les contará una historia sobre un asesino legendario: El Doctor Satán, que desapareció sin dejar rastro, y del cual querrán conocer muchos más datos. En su camino, el cuarteto protagonista recoge a una autoestopista, que tras un pinchazo, les llevará a su casa, donde la muerte y el dolor "habitan" desde mucho tiempo atrás.

 ¡EL ZOMBIE REALIZÓ UNA PELÍCULA!
Cuando me enteré de que el “carimástico” Rob Zombie había escrito y dirigido una película de terror no pude por menos que ponerme a buscarla como un poseso y no lo creeréis, pero no logré encontrarla, hasta que un buen día en una colección de cine de terror en DVD que decidí hacer… apareció, allí estaba, era el número 6 de la colección. Rob Zombie no es ni mucho menos mi héroe, ni siquiera conozco bien su música, pero desde luego no podía dejar pasar la oportunidad de ver una película escrita y dirigida, amen de la banda sonora, por un tipo tan extraño y macabro como él, por no hablar del título que la verdad sea dicha, es inmejorable tratándose de una película de terror, o mejor dicho, pretendidamente de terror. 

LA BOCA DEL LOBO APESTA POR LA NOCHE.
La Casa de los 1000 cadáveres no es para nada una gran película si tenemos en cuenta la historia, basada en pilares más que trillados, o los personajes, arquetípicos hasta la saciedad. Pero hay algo en ella que nos permite encontrar algo nuevo en este tipo de cine, o quizá no tan nuevo pero si poco explotado, lo cual es igualmente de agradecer. La narrativa. La Casa de los 1000 Cadáveres no está contada al uso de las películas contemporáneas de terror, ni tan si quiera al uso de las películas en general. Incluso, especialmente en España y por extensión en Europa, donde el fenómeno del zapping es relativamente reciente. La narrativa de esta película nos hace avanzar en la historia a través de una especia de zapping pero que nos revela del todo este hecho precisamente porque es como si hiciésemos zapping en los años 70, una década en la si los españoles hacíamos zapping era para ver TVE (que solo era una) y niebla en el resto del espectro inutilizado. Pues bien, a través de ese zapping retro avanzamos en la historia de una muchachos torpes y friáis que se adentran, y realmente lo hacen, en un mundo freak, y es que en cierto modo Rob Zombie nos quiere demostrar en algunos aspectos que es fan de aquella vieja película en la que una preciosas rubia rusa era mutilada hasta ser convertida en un monstruo para ser exhibida. Pero no es solo esto lo que vemos, pues las influencias cinematográficas del director, que mucho me temo ha ido plasmando más en su música que en su cine, van desde Carpenter hasta Wes Craven y se nota, se nota mucho en las cosas que vemos cuando “alguien” nos cambia el canal, aunque el modo de contarlo escape a la tradición del rancio cine de terror americano actual. El film de Zombie se acerca más a las películas de los años 70 y de hecho no es casual, eso pienso yo, que esté ambientada en esa época en la que la gente no sabía aun quien era Jason o Freddy Krueger y aun se atrevían a hacer caso a un desconocido e ir por un camino abandonado por el que no transitaban ni perros, pues la inocencia del momento aun te hacía entender que alguien hiciera eso para caminar directamente hacia la boca del lobo. 

Y en esta película el lobo no es uno si no una manada compuesta por los miembros de una familia al estilo Mason, con una madre megafreak, una hija putón-asesina, y dos hijos, uno albino y sádico y el otro una especie de engendro calcado de los Goonies de Spielberg aunque con un poco menos de corazón. Pero sin duda el mejor de todos los personajes es el Capitán Spaulding, un loco vestido de payaso que regenta el museo de los horrores y que será quien indique al los teen-victims el camino al infierno, o mejor dicho, a Satán, Dr. Satán, eso si, no lo encontrarán hasta que la familia Firefly decide llevarlos directamente a él, como buenos miembros de una civilizada comunidad de las américas. Y la verdad, cuando termina la película nadie recuerda como se llama ninguno de los adolescentes sacrificados en pos de la historia del cine de terror, pero todos recordamos los nombres de los “malos”, especialmente el del Capitán Spaulding y el del loco blanquecino Otis Driftwood, que curiosamente no lleva el apellido del resto de la familia, pues todos entendemos, si leemos entre líneas la historia de la familia, que la mamá Firefly, al igual que su hijita Baby, es más zorra que las gallinas.

De todo corazón os recomiendo este título en el que el tratamiento visual es tal que hasta se cuida muy mucho las escenas gore, hasta tal punto que se consigue no mostrar nada de manera especialmente explícita y a la vez hacernos creer que estamos viendo todos esos higadillos volando por el aire. Las verdad es que las escenas de muertes son tremendas, como la matanza del granero, a cámara lenta y sin embargo vertiginosa, o los golpes de humor a manos del Capitán Spaulding.

jueves, 17 de enero de 2013

Navidades distintas, Navidades sangrientas.


Recién pasadas las fiestas navideñas, aprovecho para tratar un fenómeno propio de las fechas y que es el bombardeo a que nos somete la industria del cine a base de apestosas   historias de familias pegajosas que descubren justo un día antes de Noche Buena el sentido de la Navidad: "tenerse los unos a los otros y no los regalos". ¡Qué bonito! La verdad es que personalmente me da mucho asco ver actores fracasados que interpretan a los setenta años a un Papá Noel que salva del infierno a un par de repelentes hermanitos abriéndoles los ojos al verdadero sentido de la Navidad, que curiosamente en estas películas no es consumir compulsivamente, sino querer mucho a tus papas, aunque los niños vivan en un orfanato y los cabrones de sus papás los detesten, porque con ese amor recuperarán la felicidad y el cariño de sus despreciables papis. Sinceramente, me superan este tipo de películas que llenan las carteleras y las pantallas de nuestros televisores entre el 15 de diciembre y el 10 de enero.

Afortunadamente no todo el monte es orégano, también hay tomillo, y eso nos permite un respiro a los que, como yo, gozan de ver como también hay personajes peliculeros que sufren en Navidades como en el resto del año. Esto es lo que nos permite hablar de historias verdaderamente navideñas o, mejor dicho, terrorífico-navideñas. Un buen ejemplo es la ácida ý disparatada "comedia" de Spielberg, Gremlins, sobretodo la primera, donde unos terribles bichejos la mar de cachondos se dedican a amargarles las navidades a los puritanos habitantes de un pueblucho estadounidense cuya principal diversión es escuchar el programa de la radio local presentado por Ricky Rocky Rialto, al que por cierto se cargan estos pequeños demonios. Este filme del Midas del cine no está exento de crítica social y para nada se trata de una puritanucha película de navidades, lo que sucede es que el Steven se las arregla para que guste todo lo que hace. 

Pero hay más, porque Gremlins no es más que la punta de iceberg del cine antinavideño, y no me refiero a la saga de Jungla de Cristal, en las que el temerario Bruce Willis se dedica a masacrar terroristas en plena celebración del nacimiento de Cristo. Las peores navidades imaginables son las que pasan los protagonistas de la saga Silent night, Deadly Night que se inaugura en 1984 de la mano del director Charles E. Sellier. Esta película, prácticamente desconocida por el público español, trata de un pobre chaval que presencia como un psicópata disfrazado de Papá Noel se carga brutalmente a toda su familia. Como es de imaginar el chaval imitará al asesino de sus padres y ataviado como el entrañable gordinflón del polo norte se dedicará a no dejar títere con cabeza, y nunca mejor dicho. Existe una segunda parte estrenada en EE.UU en 1987, que por cierto es una estafa total debido a que básicamente solo emplea imágenes de la primera con poco más de media hora de filme nuevo. 

En esta secuela será el adorable hermano del psicópata de la primera quien se cree Santa Klaus. Y finalmente, la tercera parte es un pitorreo de película en la que el psicópata (el de la original, no su hermano) tiene que medirse con una heroína invidente y con poderes, algo así como una Dare Devil cutre. Pero la cosa va a peor en la cuarta y la quinta, está protagonizada por un desubicado Mickey Rooney donde los juguetes son quienes amenazan las vidas de los pobres niñitos que esperan con inocente paciencia la Navidad.

Y la lista sigue y sigue con muchos otros títulos, como Sata Claws, una delirante historia al más puro estilo del cine de terror con adolescentes dirigida por John Russo. Tampoco podemos olvidarnos de un título de 1974, Black Christmas de Bob Clark, en la que el gordo de rojo se dedica a aniquilar una a una a toda macizorra universitaria que le ponen por medio. Y la que sirvió de inspiración para la saga de Silent Night, se  trata de un filme más riguroso y bastante menos gore titulado You Better Watch Out dirigida por Lewis Jackson en 1980.

Otro título que resultó muy impactante a pesar de haber desaparecido prácticamente de la historia del cine de terror, es una producción franco estadounidense que en España se estrenó como Game Over: se acabó el juego, del año 1989 y dirigida por el francés René Manzor. En esta ocasión se trata de una versión heavy de Solo en Casa en la que el niño se enfrentará a un ladrón psicópata vestido de Santa Klaus, pero pensando en todo momento que se está enfrentando al verdadero Santa, que trata de eliminar no solo a la criaturica, sino también a su abuelo. Eso si, el niño deja en bragas al mismísimo MacGyver con su ingenio.

Por supuesto Tim Burton, el rey de la fantasía oscura, no podía faltar en esta lista, aunque claro, no con una película de terror o gore, pero si bastante macabra. Estoy hablando de The nightmare before Christmas (Pesadilla antes de Navidad) que, contrariamente a lo que se cree, fue dirigida por Henry Selick y Burton se limitó a escribir el guión.

La verdad es que resulta también extraño saber que fue la Disney quien produjo este lúgubre cuento en 1993, saliéndose totalmente de la línea clásica de empalagosas películas musicales de animación. La historia trata de un monstruo llamado Jack que vive en Halloween Town, donde todos sus habitantes se encargan de aterrorizar a los niños durante la noche de difuntos; pero un día Jack descubre la ciudad de la Navidad y decide que quiere ser Papá Noel (o Sta. Klaus), algo en lo que pondrá todo su empeño y que solo le servirá para regalar a los niños de la tierra las más siniestras navidades que hayan tenido nunca.

Desde Satán hasta un malévolo muñeco de Halloween, la Navidad ha sido objeto de boicots casi a diario. Pero que nadie piense que las aberraciones navideñas son exclusiva de los extranjeros, porqué nuestro cine también ha hecho sus pinitos en esto. Precisamente Alex de la Iglesia consiguió con esto realizar una de las películas más taquilleras de 1995, y es que El Día de la Bestia logró, entre otras cosas, lanzar al estrellato a Santiago Segura, actor fetiche del director y más tarde protagonista y director de una de las películas españolas más taquilleras de la historia (Torrente). 

El Día de la Bestia no tiene como malo a un psicópata más, sino nada más y nada menos que al mismísimo Belcebú, al anticristo, al hijo del diablo ¡¡buff!! Pues si, el padre Berriartúa acompañado de un vidente farsante y un "amiguete" de Carabanchel se enfrentan en esta satánica historia al maligno para impedir que se apodere del mundo, o más concretamente de Madrid, intentando evitar el nacimiento del anticristo el mismo día que nació el Hijo del Hombre pero unos dos mil años después.

Texto: © P.J.V.J.

domingo, 28 de octubre de 2012

Homenaje al gran Al Pacino

Os dejo aquí un vídeo que realizamos Carlos Murillo y un servidor allá por finales del siglo pasado, es un homenaje al gran Al Pacino, un actor que ha sido ejemplo de buen hacer y del que sin duda pueden aprender generaciones de nuevos actores.

lunes, 20 de agosto de 2012

Adios, Tony, adios


Otro grande del cine nos ha dejado en las últimas horas, el director británico Tony Scottha moría este domingo a los 68 años, y lo ha hecho de una manera sorprendente y realmente impactante, suicidándose, según apuntan todos los indicios, se lanzaba desde un puente sobre el puerto de Los Ángeles.

Scott era hermano del también cineasta Ridley Scott, mucho más laureado y reconocido, con quien formaba la productora Scott Free, que firmó películas que seguro todos los amantes del cine de acción recordamos, como Black Hawk derribado o Gladiator, series para TV de esas que tal vez recordemos menos, al menos en España. Tony Scotth es el autor de películas como Top Gun, Amor a quemarropa y Marea Roja, esas películas que iniciaron un género muy particular por el que otros como los cuasi-hermanos Tarantino y Rodríguez se hicieron archifamosos, pero en el que quien de verdad abrió el melón, como decimos los manchegos, fue Scott, quien debe ser recordado por su carrera como creador de cine de multitud de géneros, ya que dirigió cine, televisión, vídeos musicales y anuncios comerciales.

Podríamos ahora hablar y escribir ríos de tinta sobre las escabrosas circunstancias de su muerte, o podríamos simplemente olvidar que algo terrible lo empujó a quitarse la vida y recordarlo por lo que realmente debería importar de un artista, su obra y la influencia que esta pudo tener en el mundo, en el caso de Tony los thrillers con cierta carga humorística como la segunda entrega de Superdetective en Hollywood, o Top Gun, esa película que marcó toda una época con su estreno en 1986 y que hizo de Tom Cruise la estrella que ha llegado a ser. Y antes de cerrar estas líneas, no quisiera olvidar un título que, personalmente, me parece una de las cintas más impactantes de los 90 como es Amor a quemarropa, violenta y sanguinolenta historia en la que Christian Slater y Patricia Arquette siguen una truculenta historia de Quentin Tarantino.

Descanse en paz, Tony Scotth

lunes, 9 de julio de 2012

Ernest Borgnine, uno de los actoresmás longevos de Hollywood

Su físico contundente le hizo triunfar durante sesenta años de prolífica carrera. Hoy, actores como Paul Giamatti o John C. Reilly deberán meditar un momento y darse cuenta de la importancia de que gente como Karl Malden o Ernest Borgnine hayan existido en Hollywood y abrieran el camino del cine a intérpretes con rostros de gente de la calle, a tipos que convirtieron su normalidad en su sello de la casa. En la noche del domingo, Ernest Borgnine, uno de los últimos de una legendaria generación (queda Kirk Douglas), un hombre que sin ser estrella sí fue un actor adorado por el público, falleció tras sufrir un fallo renal en el hospital Cedars-Sinai en Los Ángeles a los 95 años, rodeado por su esposa Tova y por sus hijos.


Entre los diversos récords logrados en una carrera tan longeva —este mismo año ha rodado El hombre que chocó la mano de Vicente Fernández— hay dos que hacen las delicias de los cinéfilos: participó en las cuatro películas de la saga Doce del patíbulo, y ganó el Oscar al mejor actor por Marty (1955), la primera película basada en un telefilme que llegó a los premios de la Academia. Por cierto, su personaje de carnicero solterón lo había interpretado dos años antes en esa versión original para la pequeña pantalla Rod Steiger. Ermes Effron Borgnino, que así se llamaba, nació el 24 de enero de 1917 en una modesta familia de inmigrantes italianos procedentes de Módena en Hamden (Connecticut). Cuando tenía tres años sus padres se separaron y él viajó con su madre a Italia. Dos años después, hubo reconciliación y vuelta a Connecticut, donde la familia varió el apellido a Borgnine. 

En 1935, tras acabar el instituto, se alistó en la marina de los Estados Unidos. Seis años después la dejó, harto... solo para reenrolarse a las pocas semanas: Estados Unidos había entrado en la II Guerra Mundial. Así que cuando volvió a su casa en 1945 llevaba 10 años en un barco, y no había aprendido ningún oficio. Después de probar suerte en varias fábricas, fue su madre la que, insistiendo en lo fuerte de su personalidad, le recomendó la interpretación y así entró en el Randall School of Drama de Hartford. Después de graduarse, fue contratado por el Barter Theatre de Abingdon (Virginia) y dos años después, en 1949, debutó en Broadway en el papel de enfermero en Harvey.

En 1951 decidió mudarse a Los Ángeles para saltar al cine, aunque antes debutó en la televisión en El capitán Vídeo y los guardianes del universo. Pero su fallecida madre llevaba razón y en pocos meses ya estaba en un gran rodaje, el de De aquí a la eternidad, donde encarnó al sargento Fatso Judson. Estaba en racha: en dos años trabaja en Johnny Guitar, Veracruz y Conspiración de silencio, y gana el Oscar —la única vez que logró la candidatura— por Marty, un drama que fue la primera película estadounidense en llevarse la Palma de Oro en Cannes y que a Borgnine además le reportó un Globo de Oro y un premio Bafta.


Ernest Borgnine entra en sus mejores años, en los que se convierte en un secundario de lujo, con trabajos como Los vikingos, El vuelo del Fénix, Barrabás (le gustaba rodar en Italia, por sus raíces y su dominio del idioma), Doce del patíbulo, Estación polar Cebra o Grupo salvaje. Durante esta década de gloria (1959-1969) se casa con su segunda esposa, la actriz Kathy Jurado (“Bellísima, pero una tigresa”); su tercera, la diva de Broadway Ethel Merman (“Solo duramos 32 días, porque a ella le carcomieron los celos en la luna de miel ya que yo tenía más fans que ella. Volvimos a casa y se acabó”), y la cuarta, Donna Rancourt. En 1973 llegó por fin su matrimonio definitivo, con Tora Traesnaes. Borgnine, además, aprovechó su popularidad para protagonizar una serie de éxito, la sitcom Barco a la vista (1962-1966), con la que fue candidato al Emmy. Por supuesto, apareció en sus dos adaptaciones televisivas.

Nunca dejó de trabajar en las siguientes tres décadas: fue el detective Romo en La aventura del Poseidón, el centurión que habla con Jesucristo en Jesús de Nazaret, el taxista de 1997: rescate en Nueva York... Y siguió compaginando el cine con la televisión: en 1979 fue candidato a otro Emmy por su trabajo en la versión en la pequeña pantalla de Sin novedad en el frente.

Su popularidad nunca decayó: en 1996, Borgnine viajó por Estados Unidos para encontrarse con sus fans. De ese peregrinaje surgió el documental Ernest Borgnine on the bus. Su voz peculiar también le proporcionó apariciones como doblador de personajes en Todos los perros van al cielo 2, en 13 episodios de Bob Esponja y apareció en un episodio de Los Simpson. En 1999 viajó al festival de San Sebastián con la película sorpresa del certamen.

En este nuevo siglo, Bornine no se jubiló: fue finalista a un Globo de Oro por el telefilme Un abuelo por Navidad y a un tercer Emmy por su aparición en Urgencias (2009); y escribió su autobiografía, Ernie, que le empujó a recorrer EE UU de nuevo en su promoción. En 2010 actuó en un taquillazo, Red, con Bruce Willis, John Malkovich, Morgan Freeman o Helen Mirren. Masón, amante de las mujeres, bravucón con su vida sexual, gran vividor aunque de férrea moral... Este periodista aún le vio fumando con 92 años en Chicago, donde presentaba su libro. Inmenso, en el rostro de Borgnine no había huella de cansancio, solo de su edad.
EXTRAIDO DE:  Cultura | EL PAÍS

viernes, 8 de junio de 2012

Salem's Lot, la serie que abrió las puertas de la tv a King.

El Misterio de Salem's Lot
Título original: SALEM'S LOT 

FICHA DE LA SERIE:
Año: 1979 
Compañía: Warner Bros TV 
Director: Tobe Hooper
Guión: Paul Monash 
Actores: David Soul (Ben Mears) James Mason (Straker) Lance Kerwin (Mark Petrie) Bonnie Bedelia (Susan Norton) Lew Ayres (Jason Burke) 


ARGUMENTO: El novelista Ben Mears retorna a su pueblo natal, Salem's Lot, tras varios años fuera. Su objeto es encontrar inspiración para su nueva novela en una casa situada en una colina del pueblo, que parece estar encantada, y en la que Ben tuvo una desagradable experiencia de niño. Ahora la propiedad pertenece al anticuario señor Barlow, que ha llegado al pueblo acompañado de su ayudante Straker. Pronto el terror se apoderará del pueblo, al irse convirtiendo sus habitantes en vampiros, uno a uno. Ben intentará averiguar el origen de la epidemia y erradicarla. 

RECUERDOS: Tendría yo unos cinco o seis años cuando esta serie fue emitida por primera vez en España (en TVE, por supuesto) y aun no he podido olvidarla. Aquel vampiro enorme, calvo y de tez putrefacta que aterrorizaba a todo hijo de vecino que no anduviese en casa después de puesto el sol y aquel reducido grupo de dos o tres (mi memoria no es tan buena) tipos que logran en el último capítulo escapar de la epidemia vampírica a costa de dejar sin agua bendita las iglesias. Son imágenes que se quedaron en mi cabeza y que no puedo olvidar, tal vez responsables (junto con "Mis terrores favoritos") del ser que soy ahora y de esta casi enfermiza afición por todo lo macabro y terrorífico. 

LA ADAPTACIÓN DE KING: Se trata esta de la primera adaptación de una obra de Stephen King para la televisión y desde el principio se apostó fuerte, ya que contó en su plantilla con Tobe Hooper (Matanza de Texas y Trampa Mortal), David Soul (Hutch en la serie televisiva Starsky & Hutch) y James Mason.

Desde luego esta serie fue toda una novedad en la televisión de la época y, según los expertos, cuenta con algunas de las escenas más terroríficas que se han podido ver en una serie de TV, con mucha diferencia.

Por todo, y pese a que los años no han pasado en balde para este clásico del terror, se trata de uno de los productos televisivos con mayor calidad y originalidad de todos los tiempos que merecería la pena reponer, aunque fuese en el más porno de los horarios, como tampoco estaría nada mal que aquellos que aun no la han visto (por su juventud) la buscasen en la Fnac o en internet pata verla y guardar esta joya en vuestra videoteca particular. 

 Texto: © Pedro J.Vázquez

domingo, 3 de junio de 2012

FREDDY KRUEGER, Mi querido tío Fred


FREDDY KRUEGER, el señor de los sueños, nace en Los Ángeles en 1984 de la mano del director Wes Craven. En ese momento lo que nacía era todo un hito en el cine de terror y el peor de los psichokillers de la historia del celuloide. Durante todos estos años un solo actor ha sido el encargado de dar vida a tan demoníaco ser, el carismático Robert Englund, que se popularizó gracias a este personaje y a otro que nada tenía que ver en su carácter, Willie, el "lagarto bueno" de la serie V. Gracias a Craven y a Englund este horrendo asesino se ha convertido en el más admirado de cuantos monstruos nos ha dado la gran pantalla.

La estela de Craven ha sido seguida por directores como Jack Sholder, Chuck Russell, Renny Harlyn, Stephen Hopkins y Rachel Tailalay para finalizar de nuevo en manos de Wes craven en 1994 con "La Nueva Pesadilla de Wes Craven". En el año 2003 el director Ronny Yu lo enfrentó patéticamente a Jason en una demencial película llamada precisamente así, "Freddy Contra Jason".


No hace mucho, en el año 2008, la productora original, New Line Cinema, a cargo esta vez de Samuel Bayer (director básicamente de videoclips), creó un remake con otro actor bajo la piel quemada de Freddy Krueger. La película se estrenó en 2010 en EE.UU pero como siempre, los remakes, remakes son.

Freddy "cara de pizza" es el psicópata del cine que goza de una mayor colección de productos de merchandising, y la verdad es que se lo merece, porque en sus (hasta ahora) 9 películas ha logrado cargarse a un innumerable grupo de adolescentes estadounidenses y aterrorizar a miles de todo el mundo.

El inmortal personaje de Freddy Krueger ha protagonizado las siguientes pesadillas:

- Pesadilla en Elm Street (1984) W. Craven.
- La Venganza de Freddy (1985) J. Sholder.
- Guerreros del Sueño (1986) C. Russell.
- Pesadilla en Elm Street 4 (1987) R. Harlyn.
- Pesadilla en Elm Street 5 (1989) S. Hopkins
- Pesadilla Final, la muerte de Freddy (1991) R. Tailalay.
- La Nueva Pesadilla de Wes Craven (1994)
- Freddy Vs Jason (2003) Ronny Yu.
- A Nightmare on Elm Street (2010).Samuel Bayer.

- Las Pesadillas de Freddy (serie de TV emitida a finales de los 80 y ppios. de los 90)

la casa de las pesadillas de los adolescentes de Elm St.
Hay aspectos de este personaje que lo hacen único y muy atractivo para el público en general, como que en 20 años nunca lo había interpretado ningún actor que no haya sido Robert Englund, algo inaudito teniendo en cuenta que el maquillaje no lo hace imprescindible (aunque si la personalidad que este actor le ha impreso), o que la casa del 1428 de Elm Street existe en la realidad está habitada por una típica familia de clase media estadounidense, aunque la calle no se llama Elm en realidad.

En la penúltima entrega hay imágenes que los fanáticos del cine de terror agradecemos, como las cuchillas del tío Fred atravesando la máscara de hockey de Jasón, o la batalla entre ambos en medio de una pesadilla al más puro estilo de Wes Craven, pero nada de eso compensa el sofocón que nos llevamos los "freddystas" cuando vemos que nuestro ídolo no es mucho más poderoso que el anormal de Jasón.

El guante más famoso del cine de terror
Freddy es Freddy, y eso es algo que en la batalla entre ambos se deja claro, el tito "cara de pizza" posee unos poderes asombrosos y prácticamente insuperables, por eso deberá salir a la realidad para poder medirse en igualdad de condiciones con el gigante de Cristal Lake, puesto que en los sueños no hay color. Siendo muy generosos podríamos ponerle a la lucha encarnizada entre Jasón y Freddy un notable, bajo, eso sí, pues le falta el colosalismo que sin duda Yu ha buscado pero no ha terminado de encontrar. 

Llegado desde el mismísimo infierno, Freddy ha tenido hasta un hijo y por supuesto una aberrante película en la que se enfrenta a otro mito del terror, Jason, al que invocan unos cuantos adolescentes para acabar con el padre de todas las pesadillas. La figura de Freddy siempre aparece ligada íntimamente a una caldera que se vincula directamente con el averno.

Texto: Pedro J. Vázquez - © La caverna de Kwicks

martes, 29 de mayo de 2012

LA NOCHE DE LOS MUERTOS VIVIENTES. Los inicios del universo zombi.


FICHA DE LA PELÍCULA:
Título original: NIGHT OF THE LIVING DEAD
Año: 1968
Compañía: Image Ten
Director: George A. Romero
Guión: George A. Romero y John A. Russo
Actores: Judith O'Dea (Bárbara); Duane Jones (Ben); Karl Hardman (Harry Cooper); Keith Wayne (Tom); Judith Ridley (Judy).

ARGUMENTO:
Bárbara y su hermano deciden ir al cementerio donde descnasan los restos de su padre para llevarle flores, pero una vez allí son atacados por un extraño hombre que parece estar fuera de sí y acabará matando a su hermano. Bárbara, catatónica, se refugia en una casa abandonada donde se encuentra con Ben, un joven que huye también de la plaga de muertos vivientes que asolan el condado. En la vieja granja se atrincherarán cuando son rodeados por el fantasmagórico ejército de zombies que deambula por todas partes.

EL PRIMER CLÁSICO DE MUERTOS VIVIENTES.
Este verdadero clásico del cine de terror fue la primera película en presentarnos a los muertos como una amenaza y una de las pocas en concluir de una manera tan triste como el resto de la historia. La película, que costó 200.000 $ de la época, recaudó más de 30 millones y lanzó a la fama definitiva a George A. Romero. Fruto de la maquinación en torno a una mesa de restaurante, Image Ten nace con 600$ de cada uno de los diez amigos que crearon esta productora para llevar a cabo la película. Así, durante siete meses se rodó la película, ya que solo se reunía el equipo para trabajar los fines de semana y festivos, siempre sin cobrar por ello. Pero Night of the Living Dead innovó en los temas del cine de terror, ya que los avances tecnológicos eran los responsables de un desastre para la humanidad, pero también revolucionó los efectos especiales de maquillaje, que con cuatro duros logró resultados extraordinarios y nuevos, con chocolate para la sangre y vísceras de cerdo para las escenas de antropofagia.

Aunque en principio fue rechazada por varias distribuidoras por estar rodada en blanco y negro, fue precisamente eso, junto con su trágico final, lo que la convirtió en todo un éxito de taquilla que no tardaría en encontrar a un público experto en el cine de terror para, finalmente, pasar al gran público de los circuitos comerciales y convertirse en toda una referencia del cine de terror.

Texto: © P.J.V.J.